Tenemos una mania con tener que compartir las cosas....que no estoy nada de acuerdo¡
Cuando nació mi hijo el mayor y empezó a jugar con el cubito, la pala, las cacharritos etc toda mi obsesión de madre primeriza era que mi hijo como era hijo único no se volviera un egoistón de narices, ni consentido ni tonto ni nada por el estilo...
Asi que, que hacía yo? Pues nada le obligaba a compartir, hasta tal punto que él que estaba tan tranquilito jugando a su rollo se le acercaba otro niño y claro quería lo que tenía él...y yo ni corta ni perezosa se lo quitaba, haciéndole llorar para dárselo al otro.
Pero por qué hacemos estas cosas las madres? Esto es un error¡ Yo en cuanto tuve al segundo niño decidí no compartir...
Os imagináis (poneros en situación) estáis sentadas en un banco del parque, al solecito, tan ricamente y se os acerca otra madre sigilosamente se va acercando a vosotros y de repente con un golpe rápido, os quita el libro... Como se os quedaría la cara de gili...., pues eso, ahora entendéis a vuestros hijos como se sienten.
Otro ejemplo, esa misma madre sigilosa os mete la mano en vuestro bolso maravilloso de bimba y lola e intenta cogeros el iphone 5, se lo prestaríais? No verdad, pues eso. Que cuando vuestros niños estén jugando con sus juguetes o sus cosas no teneis porqué quitárselos.
Yo ahora ya desde la experiencia, a veces me viene algún niño: Mamá de Jacobo, que Jacobo no comparte y a lo que yo respondo: Claro bonito es que suyo y está jugando él. Y me quedo tan pancha¡¡
Buena tarde¡
Un beso

Ole mi Pili que razón lleva
ResponderEliminarQue bueno! Toda la razón del mundo! !!
ResponderEliminarJajajajajaja ¡Qué bueno!
ResponderEliminarPues sí. Está bien que tengan sus cosas y su espacio.
Con eso de compartir hay algunos que le echan mucho morro y abusan...
Recuerdo ahora entre risas las veces que mi sobrino Daniel, de 6 años, le quita algo a su hermano pequeño, de 3, y le dice "es que David... ¡Hay que compartir!" Jajajaja
Hay momentos en los que sí y hay momentos en los que no. Y hay que aprender a respetar nuestro espacio y el del otro. Mucha razón tienes.